jueves, 18 de diciembre de 2014

Feliz feliz NO cumpleaños,a mi, a tu

Yo, en mi primer cumpleaños
Las personas que realmente me conocen (son muy pocas por cierto) saben que odio mi cumpleaños. No la considero una fecha importante ya hace algunos años, no porque me haga viejo y eso me deprima, solo que prefiero estar solo.

No me gusta que gente a la que no veo hace años me escriba solo porque lo vio en Facebook y se “acordó” y me escriba un testamento recordando anécdotas o huevaditas, o que simplemente mi familia me llame y me deseen lo mejor, o que me den el sermón de cuanto he crecido, o que sea la oportunidad de decirme que cosas estoy haciendo mal y que cosas tengo que hacer para que salgan mejor. Cansa. Es agobiante tener que aguantar todo eso. Yo apagaría mi celular, desactivaría mi Facebook y me borraría del mapa como hice el año pasado. Eso me haría inmensamente feliz. No es la mejor manera de pasar un cumpleaños, lo sé. Al menos no para la gente “normal”.

Pero dentro de todo creo que es un arma de doble filo. Si bien odio mis cumpleaños,antes los añoraba y me emocionaba al saber que llegaba. Sin embargo, al menos este año espero los saludos de algunas pocas personas que considero especiales en mi vida.

El por qué la aversión hacia mi cumpleaños tiene que ver con un tema netamente personal, el cual no pienso divulgar por aquí. Pero, desde que eso pasó, allá por el 2009, juré hasta el cansancio que no lo celebraría. Y lo más divertido de todo es que el mundo conspira de tal manera que desde esa fecha, días previos a mi cumpleaños SIEMPRE tiene que pasar algo que hace que el panorama no sea alentador ni vislumbre algún cambio en mi sentir.  Al contrario, lo agrava.

Muchas personas que quiero no entienden mi postura respecto a mi cumpleaños. Al ser MI día, la lógica sería que debería celebrarlo como me plazca. Aunque a veces es bueno tratar de romper esquemas y poner una póker face a lo Lady Gaga y tratar de sonreir, aunque sea para la foto.


No soy un amargado. No odio a nadie. Solo odio mis cumpleaños, pero acepto regalos.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

The Big Bang Theory

En Máncora, hace algunos años haciendo una Henkidama
Fueron 3 meses de ausencia en la alcantarilla.

Fueron meses difíciles.

Tengo varios textos que aún no publicaré porque faltan detalles por afinar.

Empezaré por el principio de los tiempos, como suelo hacer.

Me puse a pensar, que cosa debo escribir para reivindicarme por tanto tiempo de ausencia con las pocas personas que leen estas líneas, como llamar su atención de nuevo. Y la verdad no se me ocurrió ni un carajo, así que hablaré de cómo se inició el mundo.

El mundo se inició, según muchas teorías, por el Big Bang. Si, ese mismo que hizo que los dinosaurios se extinguieran, que los peces evolucionaran cual pokemones, se hicieron anfibios, luego monos, luego humanos, que al final del día terminan viendo televisión con su familia en la sala (citando a los Simpsons). Hice una mezcla de varias teorías, no se mucho del tema. No me hagan bullying. Pero bueno, digamos que el mundo se inició así. No digo que no. Pero ¿quién dijo eso y como probarlo? ¿Hay que creer a gente que muy a su estilo predijo que el mundo se creó así, sin toda la tecnología que tenemos ahora?

Aquí viene lo importante de todo esto. Como se inició el mundo. En mi caso, el mundo se inició cuando nací. Volvió a iniciarse cuando cambie de colegio. Cuando se divorciaron mis viejos. Cuando nació mi hermano. Volvió a iniciarse cuando perdí a ese alguien que quise muchísimo y me lo arrebataron. Y volvió a iniciarse cuando, luego de vivir dando tumbos por la vida, mucha gente me hizo reaccionar y me hizo dar cuenta de las cosas que iba, y que sigo haciendo mal. Ahí está el detalle y el dilema. No se reinicia nuestro mundo (universo o como quieran llamarlo) cada vez que pasa algo importante, bueno, malo, triste, feliz en distintos momentos? ¿Un nuevo amor, una decepción, una etapa nueva de la vida? Cada vez que gritamos, lloramos, reímos. Es un re-nacer. Son emociones, sensaciones, sentimientos que brotan de lo más profundo de  nuestro ser. A menos que seas un ser frío, sin sentimientos y como estúpidamente le dije a mucha gente tener “sangre de francotirador” así no te afecta ni mierda y vives en el limbo (pa pasarlo caliente con toda mi gente jajaja).

En conclusión, yo creo que nuestro mundo se inicia y se reinicia todos los días. Solo nos queda hacer que el reinicio sea para algo mejor, no quedarnos en lo mismo siempre, a pesar de que el cambio nos asuste. “El cambio es bueno” dijo Rafiki en el Rey León. Si, de vez en cuando hay que hacerle caso a los dibujitos. No, no estoy ni drogado, ni borracho, ni estoy loco… bueno, al menos los médicos no me dicen eso aún.

Saludos a Copérnico, Nostradamus, Darwin, Fred Hoyle, Aristarco de Samos, que deben de estar revolcándose en su tumba después de todas las teorías que destruí; imaginariamente por cierto, el día de hoy. Y si no saben quienes son, hagan como yo y búsquenlo en wikipedia.


Regresé con fuerza. Que se cuiden los malditos.